A veces tenemos la osadía de encender el televisor y poner las noticias. Qué desesperación. Crisis, corrupción, epidemias, injusticias para todos los gustos… Es un no parar de patadas en nuestro sistema emocional. Así no hay quien cene.

Y qué decir cuando hablan de la generación perdida, esos jóvenes nacidos entre finales de los 80 y el año 2000, que han estudiado, saben de todo, hablan idiomas, han visto mundo, y ganan cuatro miserables duros de becarios en prácticas en una empresa con mucha jeta. Nos hierve la sangre a borbotones.

Mientras en España hablamos de esta generación perdida, en Europa y el resto del mundo nos apodan Millennials, la generación Y, con nuestra innata familiarización con la comunicación, los medios, las redes sociales y la tecnología digital. Hijos de una nueva era económica, conectados al mundo, abiertos al cambio y movidos por la pasión. Mucho más heroico, donde va a parar. Se habla de los jóvenes como emprendedores, jóvenes que han aprendido a evolucionar, desarrolladores de ideas y proyectos.

Millennials

¿Por qué en España se nos sigue menospreciando? ¿Por qué seguimos pensando que lo idóneo es conseguir una silla en el despacho de una buena empresa y que nos hagan indefinidos? ¿Qué hace falta para que cambiemos de mentalidad y aceptemos que podemos ser dueños de nuestro trabajo?

Hay un gran trabajo por hacer para que la sociedad entienda estos nuevos valores, pero tenemos la suerte de que existen comunidades que empujan y dan voz a esta nueva cultura de trabajo.

Al fin y al cabo, el contexto de crisis, la revolución tecnológica y la especialización de los conocimientos hace que el empleo tradicional vaya desapareciendo, dando paso a los Freelancers, profesionales independientes que trabajan proyectos específicos de una duración determinada (gigs) a través de relaciones mercantiles. El autónomo de toda la vida.

En España ya existen más de 3 millones de Freelancers registrados (sin contar los que trabajan en B, eso es otro cuento), y el número aumenta con el tiempo. El modelo de empresa ha cambiado también, se ha adaptado y ha comprendido que existe otra forma de trabajar. Una empresa que contrata a un autónomo se asegura una mayor productividad, menos costes fijos y burocráticos y un alto nivel de especialización. Es decir, quiero que me hagas esto, durante este tiempo, y te pago por ello.

Y ser Freelance, que lo da todo en cada proyecto, tiene también su aquel. Ser tu propio jefe y tener tus propios horarios y lugares de trabajo te da una comodidad que, sabiendo gestionarla, te aporta grandes satisfacciones. Es cierto que precisamente en España la ley no da mucha cancha al colectivo autónomo, pero como ha sucedido en otras partes del mundo, todo esto cambiará.

En este contexto, surgen los Agregadores de Talento o los Online Marketplaces. El trabajo es cada vez más flexible, independiente y colaborativo, y la figura de conector entre Freelancers y clientes no ha tardado en aparecer.

De hecho, ésta sería una buena definición para estos Agredadores de Talento, conectores entre empresas y profesionales que ayudan a ambas partes a encontrarse, plataformas en donde el Freelancer muestra conocimientos, habilidades y valores y la empresa ofrece trabajos y proyectos.

Son una buena forma de conseguir clientes y ser valorado por lo que tú eres, tu trabajo, tu trayectoria y tu experiencia. Estos mercados de talento suelen disponer de chat, monitoreo de trabajo, moderación de disputas y un sistema de pagos mediante depósito.

No son simples escaparates, y esto hay que asumirlo. Los gestores de estos sitios nos echan un cable en la ardua tarea de conseguir pedidos, y deben ganar algo a cambio. Como todas las StartUp que van naciendo, todavía no tienen del todo clara la forma de conseguir beneficios, algunos agregadores cobran por registrarse, otros por publicar trabajos; algunos cobran a una de las partes, otros a ambas, otros cobran una cuota fija mensual…

Los mercados de talentos más conocidos son:

  • ODesk, con más de 1 millón de usuarios registrados en un enfoque global. Agregadores de talentos, online marketplaces
  • Elance, que presume de ofrecer casi 120.000 trabajos, también dirigido a un mercado mundial.Agregadores de talentos, online marketplaces
  • Nubelo, la plataforma de servicios freelancer líder en países de habla hispana. Agregadores de talentos, online marketplaces
  • Swapsee, agregador de talentos con base en España.Agregadores de talentos, online marketplaces

Y de este último vamos a hablar, que nos pilla muy de cerca y además ofrece unas ventajas respecto a las demás que son muy pero que muy interesantes.

Como decíamos, Swapsee es un agregador de talentos Español, que ya cuenta con una comunidad en Madrid, otra en Barcelona, y acaba de abrir una nueva en Bilbao. Además, tiene proyectos de expandirse a Latinoamérica y a Europa.

Pero, a pesar de esta expansión en el futuro, Swapsee se caracteriza por ser un mercado de talentos local. En otras palabras, entienden la gran desventaja de algunas plataformas que ofrecen una visión global. La competencia se multiplica y es muchísimo más difícil destacar. Swapsee confía en las relaciones cercanas, entiende que es importante luchar contra la guerra de precios uniendo partes que jueguen en el mismo campo de batalla, bajo el mismo mercado competitivo. Hacen hincapié en que el trabajo no salga para fuera y se quede en casa (muchas empresas contratan en países como india o Latinoamérica, en donde la mano de obra es mucho más barata).

Además, no solo es un conector de empresas y autónomos, confía en el intercambio de habilidades, en el trueque de proyectos entre dos partes, en acuerdos. Tú, que eres programador, me haces una web, y yo, decorador, te reorganizo el local. Algo así.

Entrar en Swapsee es algo más complicado que en su competencia, pero esto es MUY positivo. Se accede por invitación, o rellenando un formulario de acceso. Tu perfil se analiza, se estudia y se valora. Si encajas dentro de los criterios de Swapsee y demuestras que eres un profesional, tendrás tu hueco en la comunidad.

Y sí, hablamos de comunidad. Otro de los puntos fuertes de Swapsee es precisamente su esfuerzo de crear una comunidad de empresas y trabajadores locales, organizando eventos, networkings y otro tipo de encuentros que faciliten el cara a cara tradicional, que es la mejor forma de conocerse.

Tintácora ya forma parte de Swapsee Bilbao, que, al ser una comunidad que acaba de nacer, no cuenta aún con muchos perfiles. Lo ideal sería que todos los Freelancers (que sabemos que sois unos cuantos) os unierais para así hacer funcionar el engranaje y que gire rápido. Creemos en este tipo de formas de trabajar :)



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